El Vecino de Colón cierra el tema… o no tanto.

Emiliano Tuala, quien escribió la CARTA ABIERTA A VICTORIA RODIGUEZ, despues de la respuesta de la conductora en su programa, cierra el tema con esta estado de Facebook:

Victoria, lamento haberte herido. Yo sólo dije lo que pensaba, creo que mi carta no contiene agravios, pero no me hago cargo de los miles de comentarios. Sólo te marco un error: omitiste toda la primera parte de la carta, en la cual se mencionan tus anteriores palabras sobre el Complejo América. Este “muchachito” da por terminado el tema, y te felicita por no haber nacido en un barrio marginal.

Acá su estado en Facebook:

A las horas… publicó lo siguiente:

Había dado por terminado el tema en mi muro, pero, visto el desgaste que me produce andar explicando lo mismo en distintos lugares, prefiero hacerlo una única vez por acá:

1) La señora Victoria Rodríguez comienza su discurso hablando de una carta que no existe: jamás la acusé de haber tratado a mi barrio de marginado ni de zona roja, ¿a quién le responde? Explica que ella no habló así de Colón, pero finalmente exclama que no tiene por qué disculparse por no haber nacido en un barrio marginado. ¿A qué barrio/s llama de este modo? ¿Por qué aclara esto?

2) La señora Victoria Rodríguez omite la primera parte de mi carta: quisiera saber si sigue pensando que el Complejo América es un lugar tristemente célebre.

3) La señora Victoria Rodríguez reduce toda la cuestión a una pregunta que ella formuló: cómo hace la gente para vivir en Colón. Primero, tal interrogante no tiene un contexto que la justifique. Segundo, reduciendo la polémica a su desdichada pregunta, obvia decir que todo su programa estigmatizó al barrio Colón, puesto que todas las imágenes y testimonios con que se ilustró la inseguridad/violencia en el país fueron obtenidos del mismo.

Aprovecho para decir que nunca idealicé a mi barrio ni traté de venderlo como un paraíso: reconozco la inseguridad, pero no estoy dispuesto a hacer de ella lo que identifique al lugar en el que vivimos miles de personas. No estoy dispuesto a que la televisión me defina ni nos defina como comunidad. Yo no quiero ver cómo la televisión me cuenta mi barrio: quiero contarme yo, que nos contemos nosotros. A mí jamás me robaron, y no por eso digo que Colón sea un paraíso; así que no acepto que los testimonios de víctimas de la inseguridad me vendan que el mismo barrio es un infierno. La realidad jamás puede reducirse a una de sus partes.

4) Si el final de mi carta se presta para dudas, aclaro que jamás busqué estigmatizar a Pocitos ni a Carrasco, se trató de una ironía, de una burla que iba dirigida a una única persona: la señora Victoria Rodríguez. Mal podría hacer lo mismo que critico: los barrios de nivel medio y alto son barrios como los otros, con sus particularidades y encantos, compuestos por abrumadoras mayorías de gente trabajadora y de bien. Mis palabras fueron dirigidas a alguien con nombre y apellido, a diferencia de lo que hizo el programa, que marcó a todo el barrio.

5) La señora Victoria Rodríguez acusa a mi carta de irónica. Bien. Asumo que es irónica, que recurro a la burla y que, quizá, algunos de mis dichos fueron demasiado duros. Es una costumbre que tengo, a veces prefiero recurrir a la ironía antes que decir abierta y descarnadamente lo que pienso. ¿Acaso Victoria quiere que le diga directamente lo que pienso de ella y de su programa? ¿Acaso la carta hubiese sido recibida a tiempo y hubiese tenido una respuesta más digna por parte de la señora Victoria Rodríguez de haber asumido una forma más “respetuosa”? ¿Por qué desmerece la carta por su forma y omite buena parte de su contenido?

6) La señora Victoria Rodríguez se victimiza desde canal 12, una poderosísima empresa que le otorga una hora de pantalla durante cinco días de la semana; se victimiza ante un “muchachito” que la critica desde una cuenta de Facebook. ¿Estamos hablando de una discusión en igualdad de condiciones? ¿Justamente es ella la que tiene que victimizarse y llorar?

¿Y de qué impunidad habla la señora Victoria Rodríguez? Dije claramente mi nombre, mi apellido y dónde vivo, ¿qué más pretendía? Y si la impunidad de las redes sociales merece tanta atención, ¿qué hacemos con la impunidad de los grandes medios de comunicación que día tras día manipulan, exageran, mienten y omiten lo que no les conviene?

7) La señora Victoria Rodríguez no salió a dar explicaciones por su sentido de la responsabilidad, porque, de ser así, lo hubiese hecho al día siguiente de su primer programa, cuando ya la carta tenía más de mil quinientas adhesiones (y en pocas horas). Pero no, me subestimó, y conmigo subestimó a miles, nos ignoró y así dejó crecer el asunto, teniendo que salir a dar la cara cuando ya mi carta tenía más adhesiones que su propio programa.

Hablando de subestimaciones, merece destacarse la explicación que brindó el productor del programa a El Observador: “muchas veces la gente pone un “me gusta” porque sí, a veces sin saber de qué va el tema. Otras, no leen las cartas  y creen que la misiva es de apoyo al programa y la suscriben”.

¿Acaso semejante desprecio y subestimación a miles de personas puede generar algo que no sea un furibundo rechazo? (No menciono al señor que produce el programa, puesto que lo hice en un enlace que compartí y que él denunció, haciendo que Facebook lo eliminase, del mismo modo que, hasta el día de ayer, la página de Fb de “Esta Boca es mía” eliminaba buena parte de los comentarios favorables a la carta).

8) La señora Victoria Rodríguez se jacta de su educación, y no logro entender a qué se refiere. Si habla de educación formal, la felicito, pero no me parece que sea algo para sacar a relucir: yo soy un estudiante de nivel terciario y estoy a pocos pasos de ser egresado y eso no dice nada de mí. Jamás me jactaría de mi educación formal, simplemente agradezco el haber podido estudiar, pero eso no me diferencia de nadie, no me hace más ni menos. El estudio nunca es un argumento válido, no sirve de escudo ni le da a nadie ningún tipo de licencia intelectual.

Ahora bien, si la señora Victoria Rodríguez se refiere a la educación no formal (la de la calle, la de la vida) le respondo que esta se demuestra en la cotidianeidad, en los gestos y palabras de todos los días, en la franqueza, en la humildad, en el respeto.

No tengo nada más para decir. Sólo agradecer y decir que me siento feliz por haber hecho un pequeño aporte al debate sobre el rol de los medios de comunicación en la actualidad.

Emiliano Tuala Cerdeña
CI: 4.736.942-9

7 comentario

  1. muy bn macho los grandes medios de comunicacion son manejados por grandes capitalistas q venden lo q les convienen y hacen guia con desgracias q suceden estan deseando q sucedan hechos delictivos y,o muertes espantosas para pasar 40 veces las imagenes y hacer guita con el morbo q estas producen giles nosotros q consumimos los informativos de este tipo y no los censuramos salud compañero y suerte en su vida

  2. Me gustaría saber “qué es” lo que mantiene a esta ¿conductora? ¿periodista? ¿modelo? en la TV. ¿A qué herramienta habrá tenido que recurrir? Porque capacidad no aparenta tener mucha.

Responder a christian g Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: